Empieza por el mensaje, no por la cámara
Lo primero es definir qué quieres conseguir: tráfico web, reservas, ventas o reconocimiento. Con ese objetivo claro, el vídeo se estructura solo.
Las marcas locales suelen mezclar demasiados mensajes. Es mejor elegir un único foco y reforzarlo con recursos visuales coherentes.
Brief mínimo que siempre funciona
- Qué producto o servicio quieres destacar.
- A quién te diriges y en qué canal se verá el vídeo.
- Qué acción esperas que haga la persona al final.
- Qué referencias visuales te gustan y cuáles no.
Estructura recomendada para piezas de 60-90 segundos
En piezas cortas conviene ir al grano. Una estructura simple ayuda a que el montaje sea eficiente y el resultado más claro.
- Entrada visual potente en los primeros 3 segundos.
- Problema o necesidad del cliente en una frase.
- Solución con imágenes reales del servicio.
- Cierre con llamada a la acción concreta.




